Poesía 25.- Cerillas de nieve

•enero 28, 2014 • Dejar un comentario

Confundo el morbo con erecciones y no estoy borracho pero he apagado la luz y he pensado en aquel polvo y menuda mierda de polvo, pero estabas preciosa joder, sonreías y cabalgabas y yo quería correrme de aburrimiento y me largué y no supe mas de ti y entonces ahora lo recuerdo y yo ya no entiendo nada.

No sé, son latigazos de vacíos,
de encontrar el contexto pero faltarme yo.
Y encuentro el sueño erótico cuando busco alprazolam
y la nostalgia inconclusa cuando me masturbo.
Lo siento, se que soy un cerdo
que mancho de semen todas las poesías
y hago daño con tres de cada cuatro máscaras.

Hoy he visto a Paula y la hija de puta no me ha saludado;
resulta que hasta el odio muere en el olvido.
Tiemblo de pensar en qué patética alcantarilla
estaré en los amores que no me odiaron.

Al final el único accidente posible es seguir respirando
y oh mira vuelve a ser primavera,
y ostia que frio hace en este invierno.
Y somos la bola de nieve que arrastra nuestra mierda y busca la piedra mas afilada para sacudirse los copos.

Escribo desde mi alud de copos de versos.
Ha nevado toda la noche.
Y no sé qué coño pasa cuando los rayos caen sobre la nieve,
pero me encanta tu tormenta eléctrica.
Por favor, apunta a la entrepierna o al corazón,
que yo me limitaré a nevar hasta encenderme.

Poesía 24.- Pirómanos

•diciembre 8, 2013 • Dejar un comentario

Las Cruces, la cárcel, Eugenia… “mátalo que quema”
y yo le daba, “me gusta que raspe, joder” y te reías.
“La última calada es una despedida, con fuerza y que raspe, y luego tíralo, tíralo lejos.”

Escuchábamos a Ian y creíamos que entendíamos algo “So lose some sleep and say you tried.”
Amar era tener un lugar donde meterla.
Luego llegaron los golpes, ¿qué fue antes, el amor o la enfermedad?
Tú asentaste la cabeza, claro. Yo aún no he aprendido a quedarme quieto sin romper cristales,
por eso camino y camino, y si destrozo mis costuras me canto borracho para que me duerma.

El quinto tequila no sabe tan bien pero tú sigues bebiendo.
Estás cansado pero lloras ríos de semen atropellando besos sabor sucedáneo, compra/apuesta de amores de marca blanca
y aún
te preguntas
por qué.

Las máscaras están llenas de lenguas que aún no han vomitado un verso
y joder, son tan estériles a veces los abrazos.
Culpo a ciertas bocas por obligarme a amar con preservativo
y todavía me asusto si mi sinrazón me bombea algo más que ganas de follarte.

A veces miro unos labios y veo dos alas y me pregunto por cuántos zarpazos saltaría al abismo.
Al sexto arañazo soy tuyo, preciosa, pero sólo si duele merece el mordisco.
Con fuerza y que raspe.
Mátalo, que quema.
Y luego tírame, tírame lejos…
“so lose some sleep and say you tried…”

Poesía 23.- Contraacciones

•noviembre 26, 2013 • Dejar un comentario

Amo tanto amar que cuando me faltan deseos me invento pasados.
Prefiero mis ruinas al desierto.
Prefiero el método Stanivslaski de máscaras y pieles
antes que un juego de la verdad sin apetito.
Hacer de los mordiscos eufemismos
de todo lo que me queda por hacerte.

Náufrago de tierra,
necesitado del vaho invisible de unos labios escondidos
entre el calor y el humo de los bares.
Falso luchador atrincherado en la sonrisa descarada,
valiente borracho adicto a perderlo todo,
y sólo arrepentido del tiempo.

Busco el zarpazo suicida como quien persigue una revolución:
con el mechero en la mano dispuesto a quemarlo todo.
Busco la manera de agitar éste cóctel de ganas de follar, de deportes y fiestas que es España,
que eres tú,
que soy yo,
y mandar a la mierda al país donde es más barato pegar a una mujer
que insultar a un policía.

Sobrevivo en este mix de ganas,
esta contradicción de paisajes ídilicos
que son tus piernas
y un mundo derruido.
Al final equivocarse suena tan a paraíso:
poner una bomba en tu coño
o follarme a un diputado…

Poesía 22.- Sabela

•octubre 21, 2013 • 1 comentario

De pequeño jugaba con el cazamoscas a intentar aplastarlas,
pero en realidad me daba pánico matar,
así que simplemente las asustaba golpeando la pared a su lado.
Una vez fallé en mis cálculos y acerté de lleno en una.
Así me pasó con el amor.

Pasaron los años
y yo jugaba a dar zarpazos creyendo que la piel se descubría con los labios, hasta que un día me sacaron los dientes.

Fue amor al primer descaro.

La conocí por internet, en una discusión estúpida sobre la Iglesia Católica. Fue tan intensa que sin saber nada el uno del otro quedamos en Atocha al día siguiente.
No recuerdo dónde fuimos.
Recuerdo Plaza de España y una excusa estúpida porque tenía que volver pronto a casa.
Ella se empeñó en acompañarme y yo la besé en el metro.
En mi portal me dejó con las ganas, pero joder, qué bien las aprovechamos. Cada baño público de ésta ciudad sabe de lo que hablamos.

Yo la quise, joder si la quise,
y ella también llegó a quererme.
Amé sus rastas, su pelo teñido, y hasta sus sobredosis.
La amé como un adicto.
Y ella dejó de quererme,
como una adicta.
Cambió los fines de semana de sexo y filosofía
por noches consecutivas en vela de speed y parques, sin mí.

No te culpo. Se que me quisiste más que a nadie en el mundo,
pero entre el dolor y la nada yo siempre elegí el dolor,
y escapé del vacío de tu desgana,
aunque lo amase.

Decía Pablo Hasél: si me enamoro de otra yonki va a abrirse el cielo para que me lluevan collejas.
Pero ella me leía poesía por las tardes
y se desnudaba por las noches.
Me cantaba canciones horribles de punk español al oído
y a veces
se hacía una hora de tren sólo para darme un abrazo.

Yo me enamoré de una madrileña con el corazón gallego.
Mi pequeña Miss Carrusel.
Y aún puedo gritar lleno de orgullo en los andenes su nombre.
La mujer que tanto se vendió,
y en realidad,
nunca se dejó comprar.
Que por cada hombre que pagó por ella,
siete motivos más alimentaron su corazón de guerrera.

Ella me enseñó que luchar es la única forma de amar la vida.

Pequeña, donde quiera que estés:
te quiero.

12 de octubre a a las 20:00 en Diablos Azules

•octubre 12, 2013 • Dejar un comentario

jam session. vicyos. 12-10-13
Lo siento por ponerlo aquí a última hora, no me oriento en mi desorden.

Hoy a las 20:00 seré el poeta invitado en Diablos Azules. Mucha cerveza y mucha poesía. Va a ser una noche preciosa.

Allí nos vemos.

Poesía 21.- Se lo vomité al viento mientras ella se drogaba con otro

•septiembre 28, 2013 • Dejar un comentario

El título hace referencia a un disco de Pablo Hasél.

Mi rutina de errores comienza el día que dejé de cometerlos.
Me diste motivos para escapar y yo,
cobardemente valiente
(sólo se serlo cuando hieren mi orgullo)
lo rompí todo en pedazos y lo enterré sobre un desierto de silencios.
“No te mereces que te traten así”
fue el consejo que de tanto escuchar tomé como bandera
de personas que no sabían cómo me trato yo a mí
cuando me faltan tus labios.

Lloré tanto que escribir se me hacía redundante.
Lloré tanto que estúpidamente pensé que de alguna forma lo notarías,
y vendrías con los ojos húmedos,
y tras mirarnos nos reiríamos como tontos enamorados.
Y de tan iluso,
que te espiaba en las redes como el perro malherido que soy,
buscando una señal de “vuelve, te echo de menos.”

Pero las niñas bonitas no pagan dinero
y venden su nostalgia al mejor postor (y digo mejor con la resignación de saber que estos tristes ojos te quieren y cuidarían mejor que cualquiera,
de no ser a menudo tan idiotas,
y tú a veces, tan puta).
Que joder,
duele saber que tardé lo mismo en gastarme medio sueldo en cervezas por olvidarte,
que tú en encontrar calor en brazos de quien una vez juraste no acabar.
Que aún tan asiduo a bares,
tengo los labios secos y no por falta de bocas,
sino de ganas por devorarlas.
Que tan futuro
pero a la vez tan idiota
de preguntarme si aún pensarás en mí,
de si algún día dejaré de escribirte,
de si algún día dejaré de dolerme cuando me masturbo, y te me apareces.

Kit de primeros suicidios (vídeo-poema)

•septiembre 7, 2013 • Dejar un comentario

Yo también se hacer un puto vídeo poema de amor.